sábado, 22 de octubre de 2011

65. Confusa

La habitación estaba sumida en una total oscuridad y aunque no me viera sabía que llevaba puesto uno de mis camisones de tela. Me levante y camine hacía la puerta sin molestarme en encender una luz. La luz del día me cegó por unos instantes pero seguí mi camino por el pasillo hasta llegar a las escaleras. Miraba confundida mi casa y oliendo el aroma a café recién hecho. Camine descalza hasta la cocina y encontré a mis padres desayunando tan normales como cualquier día de verano.

"Buenos días, cielo" Me saludo mi madre con un beso y después me dio la espalda para recoger si taza de café con leche que aguardaba en el microondas. Yo no conteste. Solo miraba la sala y sus ocupantes como si fueran extraños para mí.

"Buenos días cariño, ¿dormiste bien?" Mi padre me dio otro beso en la frente y bebió un sorbo de su taza.  Tampoco conteste. Mis padres siguieron desayunando y yo permanecí allí de pie y sin mediar palabra. Red tampoco tardó en hacer su aparición. Llego a la puerta de la cocina tras haber saltado varios escalones y con cara de sueño saludo a todos y a mi se esforzó por sonreirme. Pero ninguno de los saludos fue contestado. Al contrario. Lo único que mi mente fue capaz de pensar y decir fue:

"¿Es esto un sueño? "

Nadie pareció escucharme, y siguieron desayunando como quien no quiere la cosa. Lo único que obtuve por respuesta (si acaso se puede considerar) fue: -¿Qué quieres para desayunar? Me negué a seguir ahí de pie pasmada y me apresure a huir a mi habitación. Subí los escalones a tropicones dejando a tras una sala donde las sonrisas fingidas se ausentaron ocupándolas miradas cargadas de preocupación que volaron de unos ojos a otros. Al llegar a mi cuarto corrí las cortinas y deje que la luz hiciera el resto. El destello de unos anillos pulseras capto mi atención. Tras pulseras idénticas reposaban sobre la mesilla de noche. Tome la que quedaba desemparejada, pero cuando mi mano la rozó...

-Cris...

La pulsera cayó de mi mano y golpeo con el suelo. Inmediatamente corrí con ojos asustados al espejo del armario y subí mi camisón azul con la "S" de Superman dejando mi pecho semi desnudo. ´Me sentí desfallecer cuando lo vi. Unas vendas cubrían mi tórax con especial cuidado. No ha sido un sueño... Traumada y temblando me vestí con torpeza tras ducharme. Al volver a bajar, (debía de tener hambre pero lo que había visto había hecho un nudo en el estomago) m con mirada ausente me encontré con mi hermano que actuaba con total normalidad, sin ser consciente de que sus ojos decían lo contrario. Me aguardaba apoyado con la espalda en la pared y me mió con una forzada sonrisa juguetona.

"Tienes visita. Te esperan en la puerta." Tras eso, giro sobre sus talones. Pensé en hacer lo propio y volver a ocultarme entre las cuatro paredes de mi habitación y dejar que aquel dolor de mi pecho siguiera extendiéndose y estrangulando mi garganta. Pero la curiosidad pudo conmigo y me dirigí a ver quién era el inoportuno visitante.

Abrí la puerta con molestia dispuesta a soltar un "Lo siento, no ando de humor" o simplemente "Pierdete". Pero la sorpresa me enmudeció al descubrir quién era el que aguardaba en la puerta.

"Buenas Cris, ¿qué tal descansaste? Espero que bien hoy nos espera un ajetreado día" Sonic sonreía con amplitud mientras que yo lo miraba con desagrado. Chasqueé la lengua y torcí el rostro.

"Sonic no ando de humor, ¿quieres?" Iba a cerrar la puerta cuando me vi a mitad de camino del porche.

"Anda no seas así Cris, lo ultimo que queremos es que caigas en un avujero de depresión y te hundas. Así que he decidido que hasta que no estés bien vas a pasar las tardes conmigo. ¡Y el día si hace falta!" Se podía apreciar dos puntos de vistas extremadamente diferentes. Mientras que Sonic resplandecía entusiasmo y felicidad, yo era la dama de la tristeza y el mal humor. Simplemente eramos como el día y la noche.

"Enserio Sonic, necesito estar sola. Hasta que me haga a la idea de que tendré que esperarle por un tiempo..." Me acaricie el brazo derecho con el izquierdo liberándome del arrastre. Sonic me miró confundido.

"¿A quién vas a tener que esperar?"

"A Shadow" Sonic se sorprendió de la respuesta y me miro con un poco de tristeza y ternura.

"Cris...Shadow está muerto" Yo me aparté y negué con la cabeza.

"¡No! Él solo está desaparecido. Pero volverá, ya verán. Cuando menos se lo esperen le devolveré su pulsera perdida" Sonreí con esperanzas y Sonic me miró molesto y volvió a acherme entender. Pero me negué a escucharle. Terminamos discutiendo por mi parte, ante todo sinceros. Sonic no me levantó la voz pero yo en cambio a él, sí. Sonic intentó calmarme sin resultados. Cuando las primeras lágrimas asomaron mis pupilas me enfrenté a Sonic con desprecio le dije a voz en grito:

"¡Idiota, mentiroso, no quiero volver a verte!" Sonic se quedó con ojos muy abiertos y no contesto nada más cuando yo me giré y corrí a ocultarme a mi cuarto. El único lugar en el mundo donde me podría sentir a salvo. A salvo de un mundo cruel que esperaba a devorar mi alma con sus crueles fauces. Me apoye en la puerta y mientras lloraba me repetía:

"Idiota...idiota...mentiroso...Sonic mentiroso...Él esta vivo y...y va a volver...Ya verán..."

Y así empecé a dejar que la tristeza me carcomiera en la oscuridad. Esperando una luz que jamás llegaría.

1 comentario:

  1. Sonic tonto...No le digas esas cosas a Cris...Aww, que triste se me hace ver por lo que pasa Cris TT___TT Buen capítulo para hacer sentir la tristeza <3 Sigue así Cris! :D acá siempre me tendrás leyendo con gran gusto y comentando <3

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