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domingo, 18 de marzo de 2012

84. Perdóname

Cuando desperté pude oír los quejidos de los chicos que estaban unos escalones más abajo. Intente levantarme pero tenía el cuerpo muy dolorido por la caída. Era increíble que aun siguiésemos vivos tras aquello.Hice un esfuerzo débil, pero conseguí ir hasta el borde para car junto a los chicos. Para mi suerte pude aterrizar en Sonic por lo que por mi parte no hubo dolor alguno.

"Amy..."

"¿Si Sonic? * w*?"

"Tu... rodilla... no puedo...respirar..." Avergonzada aparte mi pierna del pecho del erizo y me hice a un lado mirando a mis manos mientras apretaba con ellas los bordes de mi vestido.

"Será mejor que nos movamos. Este sitio no me da muy buenas vibraciones"

Acto seguido los tres nos levantamos y yo me agarre miedosa a Sonic. Caminamos apenas 5 minutos cuando pensé que iba a darme un  infarto. En una de las lamparas de araña se había formado la forma de un ojo que nos observaba  y pestañeaba. Grite dejando a mis compañeros y a mi con los tímpanos dañados (xD LOL)

"AHH Amy, me has dejado sordo >__o"

"Lo siento ^^'' Espera... Knuckles, ¿cómo te puedo dejar sordo si no tienes orejas? ._." El equidna abrió la boca pero un temblor impidió que me contestara (Agg yo quería saber DD:)

"Bienvenidos..."

"Oh ya empezamos -..-"

La habitación empezó a venirse a abajo y, mientras esquivábamos como podíamos los escombros, pude ver a lo lejos una ventana. Sonic nos tomó a cada uno por las manos y saltamos al exterior. Estábamos vivos todavía.

"A-A-AGUA!! O___o!!" Sonic empezó a gritar como una niñita, por un momento Knuckles y yo nos asustamos de verdad (.__.) Yo reaccione a tiempo y caí en tierra firme mientras que el equidna y el erizo cayeron al agua.

"¡SONIC!" Mire preocupada la superficie del agua por donde se veía unas burbuja. Iba a lanzarme tras ellos cuando vi una sombra saliendo. "¡Knuckles!" El equidna rojo cargaba en brazos al erizo inconsciente mientras tosía agua. "Sujetate" Hice aparecer a Piko Piko y extendí el mando hacía ellos para que pudiese agarrarse. Estaban casi fuera cuando otro temblor hizo estremecer agua y tierra.

"¡Maldita sea!¡Tenemos que salir de... o mierda!" Estaba tan aturdida que no mire al equidna quejandose

"¿Están bien chi...? ¿¡Dónde está Sonic!?"  El equidna y yo estábamos sentados sobre el puente que parecía que no iba a aguantar otra sacudida.

 Sentí la adrenalina correr por mis venas a causa de la angustia, descendí en el agua. Pero el agua estaba demasiado oscura y no veía nada. Palpe con mi mano hasta tocar el codo del erizo. Lo tome con fuerza y me apure en empezar a ascender. Aunque no viera nada, sabía que había tragado demasiada agua. Maldita sea, apenas me quedaba aire y aun estábamos muy lejos de la superficie. Empecé a patalear con más fuerza y a tirar del erizo. Podía ver el cielo negro en la superficie. Quería alcanzarlo pero los pulmones me dolían. Apeas me quedaba aire y el cuerpo de Sonic no hacía más que ponerme las cosas más difíciles. Teníamos que salir de ahí o terminaríamos ahogados. Pataleé y pataleé con todas mis fuerzas. Un poco más y estaríamos fuera...Un poco más... Pero entonces mi boca se abrió expulsando la última burbuja de aire y dejando entrar el agua. Mi mano quedo extendida hacía la superficie y poco a poco, la poca luz que podía captar se fue perdiendo.Era el fin. Para los dos. Mire a Sonic y, me entraron ganas de llorar. Lo siento, tu siempre has venido a salvarme y nunca has fallado. Y ahora, yo te he fallado a ti. Perdóname Sonic, he sido tan tonta...

sábado, 3 de marzo de 2012

83. Desconocido y la trampa del espejo

Fugazmente pasaron los días. Desde aquella noche en el Rocket (el lugar donde tocábamos), había salido tan confusa que apenas reaccione al oír que teníamos puesto fijo en el  local. Era la mañana del sábado por lo que deje que las sabanas se me pegaran hasta que bien llego la media mañana.

"*bostezo* Buenos días, Lalo..." Me arrasque las púas mientras bebía un buen vaso de agua fresca para espabilarme.

"Buenas tardes diría yo" Él debería estar despierto desde las 9 o más, cosa que yo nunca compartiría, por eso solía él reprenderme tantas mañanas. "Te he preparado un pequeño desayuno. Te espera en la mesa"

Con lo de "pequeño" desayuno englobaba a: un par de tostadas con aceite, un café con leche, huevos revueltos y una naranja. Puede que no me gustara madrugar, pero Lalo en la cocina era de gloria sus desayunos (aunque muchas veces no me diera tiempo ni a terminar el primer plato) Pegué un sorbo al café y y, con cuchillo en mano, partí por la mitad y nuevamente la naranja hasta convertirla en cuatro trozos. Me lleve uno a la boca y empecé a morder y extraer el jugo. Amarga y dulce. Justo las que me gustaban.

"¿Está tarde también tienes hora de recreo?" Decidió a acompañarme mientras leía por encima los artículos del periódico

"No es un recreo" Dije, pero al tener la naranja en la boca sonó más a: Nof fe u zequeo

"Bueno sí, que vas a tirarte la tarde con los pezqueñines leyéndoles cuentos, ¿no?" Trague y me limpie con la servilleta los rastros del jugo que tenían en las comisuras.

"Sí, me temo que tendré que dejarte solo" Me lleve la mano al pecho y fingí una interpretación dramática "Pero no temas... Volveré"

"No se que me da más miedo, la lesbi enfadada o tu salud mental" Le saque la lengua y el se río. Proseguí con mi desayuno aunque por desgracia no pude con las tostadas, ni la mitas de los huevos revueltos.

"Delicioso, thanks you -^w^-" Tome los platos y me levanté y los deje en el fregadero. "Hoy te toca a ti, no pienses que lo he olvidado ¬¬"

"Jiji, ¿no hace un día estupendo para darse un bañito? ^-^u" Lo tome de la camisa antes de que se me escapara por el pasillo.

"Ah no, hoy te toca a ti"

"Sí, tienes razón tu si que necesitas una ducha x__X" Lo agite mientras me ruborizaba. Lalo era la reencarnación de la reina del drama. Podía dedicarse al mundo de la interpretación sin problemas, pero parece ser que a él le iba más el mundo del derecho.

Tome en mi cuarto un top amarillo y unos vaqueros y me metí en la ducha. El agua caliente se llevo mis preocupaciones y mi suciedad. Mi tire un buen rato hasta que decidí salir. Me mire en el espejo varias veces para comprobar que no era muy "fresco" para presentarme ante un público formado por mentes inocentes acompañadas de sus padres. Me recogí algunas pequeñas púas en dos coletas a cada lado dejando las demás sueltas, dando me un aspecto más infantil sin tener en cuenta mi formado cuerpo.

"Lalo yo... ¡Se fue! o-oU" Mire la hora, ya debería estar comiendo pero no tenía pizca de hambre tras aquel desayuno. Me prepare un bocata y me lo metí en la mochila. Una vez lista, tome mi chaqueta y salí por la puerta.

Ultimamente las temperaturas habían descendido, a pesar de que en breve llegaría la primavera. Sospechaba que algo tendría que ver con el extraño comportamiento de la naturaleza ultimamente. Fuese lo que fuese, pensaba, los chicos se ocuparían de ello. Miré al cielo y me detuve en mitad de la acera.

Espero que Sonic este manteniendo su promesa

-Hace 1 año-

" No es que no me alegre volver a verte Sonic, pero me da la sensación de que no es buena idea que sepas sobre mi paradero"

"Por dios Cris, no que fueras una delincuente que se oculta de la policía" El erizo me miro desde su asiento mientras yo seguía de pie apoyada en el escritorio de Mina.

"Poco me diferencia. ¡Baja los pies de la mesa, te dije que esta casa no es mía!"

"Ok, ok calmate miss drama" Bajo los pies de la mesa e incó los codos mirándome con esos ojos verdes " No pienses así, en serio, me entristece que tengas tan bajo autoestima sobre tu persona"

"Es la razón. Sonic, aquella tarde podía haber salido alguien muerto. Aun  no me creo que consiguieras pararme con razones que desconozco. Pero eso no es importante. Lo importante es que necesito estar alejada de Green Hill un tiempo hasta comprobar que... el plan salió bien" Sonic me miro con ojos curiosos y levanto las orejas para agudizar su oído

"¿Qué plan?"

"Uno para saber si puedo evitar que aquel desastre se repita" Sonic me miro disgustado como si se esperaba un plan que abría la puerta a una nueva aventura. Chasqueo con la lengua y me miro molesto

"Ya te he dicho mil veces, que aquello fue un accidente. Y el pasado, pasado está. Deja de darle tantas vueltas por Caos"

"¡Tú no lo puedes entender porque tu no casi matas a tus amigos!" Aparte la mirada sintiendo molestias en la garganta por las lágrimas retenidas. El erizo también aparto la mirada y calló. Finalmente sin mirarme dijo.

"Si eso es lo que piensas, no puedo obligarte a regresar. Será mejor que me vaya"

"¡No espera!" Volví a agarrarlo de la muñeca con ambas manos sintiendo un vergonzoso deja-vu.

"Parece que vas a convertir esto en costumbre" Su sonrisa me obligo a bajar la cabeza. No pude evitar sorprenderme al ver como entrelazaba su mano a la mía. Era realmente cálida.

"¿Me puedes prometer una cosa?"

"Claro, lo que quieras"

"Podras... cuidar de Amy" Sentí como el erizo me miraba sorprendido. ¿Acaso en sus mejillas había cierto rubor?

"¿Amy?" Asentí y tome su mano con las mías

" Supongo que se meterá en líos más de una vez. Ella te aprecia mucho y es muy buena chica. ¡Créeme, ella solo quiere pasar tiempo contigo! Por favor Sonic, cuídala por mi. Prométeme lo por favor" Por un momento el erizo se mantuvo callado mirando a un lado. Sus ojos brillaban de una manera que nunca había visto, parecían estrellas. Estaba tan embelesada que apenas pude oír la respuesta

"¡Cris!"

"¿¡Eh!?"

"Dije que prometo cuidar de Amy si tu me prometes cuidarte y escribirnos cartas"

"Trato hecho"

-Vuelta al presente-

"Solo espero que lo este cumpliendo"

La librería no tardo en llenarse de niños de diversas edades expectantes con saber que libro tocaría ese día. Lu intentaba mantener el orden, pero el publico se aferraba a sus piernas y brazos pidiendo que la lectura empezara. Nada más entre por la puerta, todas las cabezas se giraron hacia mi y los niños empezaron a aclamar mi nombre con júbilo.

"Menos mal que llegaste, por un momento pensé que me iban a comer " Suspiro agotado Lu mientras sujetaba a un niño que cargaba a la espalda.

"Lo siento" me dirigí  ala silla y los niños se apartaron a mi paso. Me sentía como una reina y tanta atención me incomodaba, pero no podía negar que era muy divertido. "¡Buenos días pequeños aventureros!"

"¡Buenos días señorita Rose!"

"¿Qué cuento vais a querer hoy?"

Peter Pan, Alicia en el País de las Maravillas, Rapunzel, Hansel y Gretel,... Cada uno ofrecía una lectura distinta por lo que tuvimos que hacer votación. Rapunzel salio victoriosa por lo que comencé la lectura.

"Hace mucho tiempo, existía una joven que vivía encerrada en lo alto de la torre. Jamás había salido al mundo exterior. Esa chica tenía una cosa muy especial, su cabello media 20 metros de largo. A pesar de vivir encerrada, era muy alegre y cariñosa. Su nombre era Rapunzel..."

Seguí narrando ante un publico que me gane en las primeras frases, cuando descubrí a alguien al fondo apoyado en la pared. Sin dejar de leer, miraba de reojo al zorro que me miraba con una sonrisa en los labios fijamente. Aquel chico me había ayudado una vez, justo cuando empecé a ayudar a Shadow. Es curioso la forma en que las personas entran, salen y regresan a nuestras vidas como completos desconocidos los que antes fueron amigos. Sabía de él, su nombre. Pero, ¿quién era él realmente?

                                 *                              *                               *

Si me hubieran dicho lo que encontraría aquel día, no me lo hubiera creído. Pero mis recuerdos no mentían. Aquel día habíamos llegado a un planeta muy tenebroso. Ese día solo Knuckles, Sonic y yo nos aventuramos en la exploración. Al comienzo detectamos que la esmeralda estaba dentro de otro castillo (-__-'') que, por desgracia tenía un foso más negro que el cielo. Lo que nos obligaba a cruzar un puente. Sonic se aferro primero a una columna de madera que sujetaba el puente.

"Vamos Sonic intenta lo. Para que podamos irnos de aquí cuanto antes" Intente ser lo más dulce posible. Lentamente y desconfiado se descolgó y tomo la mano que le tendía "Eso es. Muy bien, ¿ves como no pasa nada?"

"No..."

"¡Claro que no! No pasa nada hasta que el monstruo alienigena come erizos azules de la fosa salga a la caza >:B"

"¡¿Co-come e-e-erizos?! o_O!?" Knuckles asintió y su cara se ilumino

"Son su plato favorito, sobre todo los azules >:DD"

"MAMII >^<!!!" El erizo corrió a aferrarse al palo del toro lado. Bueno, al menos había cruzado pero ahora tocaba bajarlo

"A Knuckles"

"¿Si, Amy?"

"Como se te ocurra volber a hacer algo similar date por equidna muerto Ò___Ó!"

"-glup- o___O"

Como supuse, tardamos un buen rato en descolgar nuevamente al erizo que se aferraba al palo con desesperación. Una vez dentro nos llevamos la sorpresa de que el lugar era enorme. Parecía un castillo del cuento (el castillo del malo claro) No sabíamos por donde empezar además, nuestras comunicaciones no funcionaban correctamente. Entramos en miles de salas que daban a otras.

"¡Hey miren! ¿¡Qué es aquello!?" Grite espantada al ver tres siluetas frente a nosotros. Alertas nos acercamos hasta encontrar a nuestros rivales que no eran más que nuestros reflejos "¡Es un espejo! Vaya vergüenza" Me acerque a tocar el cristal "Chicos, ¿no creen que así no vamos a.. AAAHHH!"

El espejo pareció ser como una puerta giratoria por lo que al apoyarme caí a un oscuro vació. Escuche a Sonic y Knuckles llamándome pero me sentía aterrada. ¿Acaso era este el fin? Mire arriba donde estaba el espejo que se convirtió en miles de pedazos. Pude ver a Sonic y Knuckles cayendo cubriéndose el rostro. Intente llamarlos pero sentí un horrible dolor en la nuca y todo se volvió negro para mí.