martes, 20 de septiembre de 2011

62. Pacto de sombras...

"Tranquila, solo vengo a proponerte un trato" La figura de una chica de mi edad surgió de los lazos de sombras. Llevaba la cara tapada con unas vendas (excepto los ojos) y el pelo negro agrisado se caía por la espalda. Su cuerpo estaba cubierto también con vendas, dejando poco a la imaginación. Unos ojos azul eléctrico con motas mas oscuras se posaron en los míos, mirándome como quién acaba de encontrar algo que estaba buscando.

"¿Qu-quién eres tú?" Un escalofrío me recorrió la espalda hasta la nuca. Tenía la sensación de que allí había algo mal.


"Dejame mostrarte algo" Con un movimiento de su brazo derecho, la penumbra se disipó. En su lugar volví a tener ante mis ojos a mis amigos y aquella sala de techos de sueño. Mis ojos fueron de hito en hito cuando se posaron en una espalda negra que estaba de rodillas en el suelo.


"¡Shadow!" El tono alegre hizo que la esperanza volviera a mi. Estaba con él otra vez. No se giró a mirarme. Decidí ignorar ese gesto y corrí a abrazarlo mientras reía como una chiquilla. Cuan grande fue mi sorpresa cuando, en vez de la espalda de Shadow frenar mi caída, mi cuerpo lo atravesó y caí al suelo frente a él. Confundida miré el suelo y pestañeé mientras me jalaba la frente. "¿Shadow?..." La respiración se me cortó cuando me volteé para mirarlo. Estaba con la cara agachada y quedaban restos de lágrimas. Me sentí desfallecer cuando vi el cuerpo inerte de la joven que sujetaba en sus brazos. Mi cuerpo.


"No estás muerta. No del todo" Lágrimas se escapaban de mis ojos mientras intentaba tocar a Shadow, pero siempre lo atravesaba. "Pero yo puedo hacer que vuelvas con ellos" Me sequé las lágrimas y pregunte dudosa.


"¿Co-Cómo?"


"Sencillo. Te propongo un trato. Si te unes a mi, te traeré de vuelta a la vida. Y podrás volver junto a los que amas"


"¿Y si no acepto?"


"No te ayudare y quedarás atrapada en Shadowland. Tú eligesss..." La última frase se quedó flotando en el aire.


De pronto ella se desvaneció entre sombras y me quedé mirando a todos mis amigos y a Shadow. Lo más duro era verme a mi misma... muerta. Medite la idea. Temía a aquella extraña, pero no quería irme teniendo la posibilidad de volver. Tras un rato de discusiones conmigo misma, hable en voz alta aceptando que la única persona que oiría mis palabras fuera la chica de las vendas.


" Lo he decidido..." Tal y como imaginé. Unas sombras surgieron del suelo y se enlazaron como serpientes y la figura de la chica apareció.


" ¿Y bien?"


"Antes de nada. Muestrame quien eres" Ella me miró primero sorprendida y luego sonrió con los ojos.


"Como desees" Se llevo una mano a la nuca y tiro de una de las vendas. Acompañadas, el resto de vendas que cubrían su rostro fueron callendo al suelo hasta que su rostro quedo al descubierto. Mi corazón se paró por unos minutos. Aquella chica...Ella...Ella era...Era igual que yo. Lo único distinto eran los tonos de piel y ojos. Como si se tratase de un destello, aquella chica aclaro su tono de piel y sus ojos se tornador un esmeralda azulado. Mi sorpresa la produjo diversión.

"Veo que te sorprendes de lo que no deberías..." Ella sonrió irónica. Balbuceé palabras en sentido. Cansada de la espera, la chica chasqueo la lengua y me miro con impaciencia "Te recuerdo que no tienes todo el tiempo del mundo" Con mano divertida señalo a mi cuerpo y luego a Shadow que se levantaba con los ojos aun enrojecidos y enfurecido.

"¿Qué esta haciendo?..." a Otra sonrió con arrogancia y me miró divertida.

"Va a vengar a su amada. Oh...¡Qué romántico, podría hasta vomitar! Aunque, solo es una sensación. Si no te das prisa, me parece que no le volverás a ver" No entendí bien lo último que dijo antes de que estirara la palma de su mano hacía mi.

Miré asustada a la vida y luego a la que tenía la forma de llevarme junto con los mios. Como si estuviera hipnotizada, posé mi mano sobre la suya. Una especies de sombras se fueron entrelazando por mi muñeca y subiendo por mi brazo de manera aterradora. Lo último que alcancé a ver antes de que aquella especie de sombra me cubriera todo el rostro, La Otra sonrió satisfecha y con una sonrisa de mal augurios canturreo.

"Dulces sueños, Cristalice. Espero que disfrutes de tu nueva vida" Su sonrisa se amplio y su imagen y su voz se difumaron hasta que toda esa sombra me cubrió el cuerpo.

El cambió...No había hecho más que comenzar...

1 comentario:

  1. Si pensaba que el otro capítulo había sido increíble, me retracto... ¡Este capítulo SI que fue increíble! :D Oooh! Que loco...esa chica con vendas... Se me hace increíblemente rara y quiero saber más sobre ella! :O Muy bien pensado, Cris! Sigue así! :D

    ResponderEliminar